Desde una roca muy grande que hay en este mirador se puede disfrutar de la impresionante vista panorámica de una gran parte de la zona baja e intermedia de Miraflor.
Según la leyenda, que cuentan las personas de la comunidad, los duendes estaban construyendo su casa en esta roca. Pero durante la guerra, los hombres que andaban en las montañas la descubrieron y la destruyeron con sus disparos. Por esta causa los duendes tuvieron que mudarse a otro lugar y nunca fue posible encontrarles de nuevo.
La ruta de acceso al mirador es a través de un bosque de roble tanto denso y bastante poblado de epifitas, helechos y orquídeas.